jueves, 4 de marzo de 2010

Cape Reinga (Northland y Bay of Islands)


Segunda semana de febrero, clima veraniego, fin de semana libre. Qué mejor para un paseo con las amiguis. Luego de terminar mi turno en el café, la Kika ("embajadora de Chile en NZ") junto a su hermana chica que estaba de vacaciones por estos lares, pasaron a buscarme para emprender rumbo a Orewa y recoger a mi compañera de viajes, Pamela. El destino final era el emocionante Cabo Reinga (reinga significa submundo en maori). Este es el punto máximo al norte de Nueva Zelanda. Más adelante más detalles.
Muy conversadoras, nos fuimos viajando en el auto de la Kika hasta Whangarei, a unas 2 horas al norte de Auckland, donde vive el Ale, otro chileno que trabaja en el campo, específicamente con gallinas. Llegamos a su casa como a las 10pm del viernes. A pesar de ser de noche y nosotras estar muy cansadas, fue una noche bastante cultural aunque no lo crean. El Ale muy simpáticamente nos llevó a ver el gallinero y el packing de huevos donde trabaja y nos hizo un tour muy interesante. Primero que todo, debo aclarar que acá uno cuando va al supermercado, compra caged eggs o free range eggs. Los caged eggs son huevos de gallinas enjauladas. Los free range eggs son huevos de gallinas que tienen la "libertad" de pasearse por el campo y poner huevos. En el fondo, gallinas menos estresadas. El gallinero del Ale es uno free range. Entramos al gallinero y era realmente gigante, cabían unas 15 mil gallinas o más, medio apretujadas, pero no tan terrible. Ahora, ¿qué hacía que los huevos fueran free range? Que el gallinero abría sus compuertas entre las 10:00 y las 22:00 y las gallinas podían salir a "estirar las patas" al campo, lo cual está bastante bien pensando que al día el gallinero produce miles y miles de huevos. En un sector del gallinero se encontraban las gallinas jóvenes y en otro sector las más viejas, de aproximadamente un año de edad y las cuales se veían bastante deterioradas, ya que entre ellas se atacan y se despluman. Loco. Luego pasamos al packing, al cual llegan por huinchas directamente los huevos del gallinero y pasan por un control de calidad (revisan el interior del huevo a través de una luz) y luego terminan en sus cajitas con sus etiquetas para las diferentes marcas y que luego son distribuidas alrededor del país. Aquí las fotitos:


Yo, Bárbara y el Ale con una gallina


Unas 7 mil gallinas detrás mío (eso que se ve al lado es el "pone huevos")



El packing


Terminando la visita al gallinero volvimos a la casa de campo del Ale y a dormir. Por supuesto que a la mañana siguiente tuvimos un exquisito desayuno a las 7.30am con huevitos revueltos free range.
Después de tal delicia, emprendimos rumbo al norte, pasando primero por el pueblito de Kawakawa, el cual cuenta con una atracción turística bastante peculiar: baños públicos. ¿Qué tienen éstos de especial? Mejor vean las fotos:



Todo esto gracias a la imaginación del artista y arquitecto Hundertwasser, un austríaco bastante loco (ver sus obras) que consideraba Nueva Zelanda como su real hogar. Tanto así que le hizo unos baños públicos regios. Plop.

Yendo más hacia el norte, llegamos a la última parada de bencina al norte de NZ. Por supuesto que paramos a comprar agua y unos heladitos gigantes a sólo $3. Increíble.

Siguiendo la ruta norte, continuamos por la Twin Coast Discovery Highway, la cual nos llevaría hasta el punto máximo al norte de NZ. El camino era tan espectacular, que hacia el final del mismo, se podían apreciar claramente los dos mares a cada lado de la carretera: Océano Pacífico al lado derecho y Mar de Tasmania al lado izquierdo. Un espectáculo maravilloso.

Una vez ya estacionadas en Cape Reinga mismo, pasé al baño (porque no "pasé" al baño de Hundertwasser) y sorpresa, otra cosa más entretenida en los baños públicos. Éstos eran ecológicos. Su techo era de palitos de madera separados, lo cual actuaba como tragaluz y por tanto evitaba el uso de electricidad para luz. Contaba con sanitizante de manos en gel, o sea, no se usaba agua para lavarse las manos. Y así.

Ahí cruzamos el pórtico que nos llevaría al espectacular encuentro de los dos mares, donde, según cuenta el viejo mito maori, los espíritus de los muertos saltan desde precipicio hasta internarse en ese punto y llegar al subsuelo. Algunos sienten energías o una sensación extraña estando ahí. Yo no sentí nada. Sólo que el ver el choque de corrientes y olas del Mar de Tasmania y el Océano Pacífico era realmente genial. Ni lo que pueda escribir o las fotos que les pueda mostrar pueden describir lo hermoso y tranquilo del lugar. El cielo, el mar, el sol, la tierra, la vegetación, la arena, el sonido del viento. Todo. Creo que mi lugar favorito de lo poco que conozco de Nueva Zelanda.

El famoso faro en Cape Reinga


Súper al norte


El grupete y al fondo las olitas raras de los dos mares


Estuvimos ahí al menos una hora. Solamente contemplando nuestro entorno. En silencio. Y cuando ya sentimos que el sol nos calcinaba, emprendimos retorno. Camino al sur ahora - el único camino posible, jajaja - pasamos por las Giant Sand Dunes, realmente gigantes. Lamentablemente el arriendo de tablas para hacer sandboarding se había cerrado por el día, así que sólo nos quedó subir y después bajar a pata no más. Donde estábamos y 90 millas hacia el sur por la costa de tasmania, ésta es recorrida por una playa la cual se puede transitar en vehículos 4x4. Pero andábamos en un auto normal, así que no fuimos. Pero las dunas estuvieron increíbles. Realmente no imaginaba que estaba en NZ.




Y como si no hubiéramos tenido suficiente entretención con la arena, después nos fuimos a una playa hermosa de arenas blancas, Karikari, a comer sandía. Qué playero.

Y la sandía quedó llena de arena


Ya llegando el atardecer, era hora de volver a la civilización y ver dónde pasábamos la noche. El plan original era ir a Paihia, un poco más al sur, y quedarnos ahí, que realmente es una ciudad de playa y muchos, pero muchos hoteles, hostales, etc. Al llegar buscamos y buscamos y buscamos dónde quedarnos, pero todo decía "no vacancy". Hasta que llegamos a unas cabañitas re lindas escondidas por ahí y tocamos el timbre, llegó la vieja y después de regatear como por 5 minutos, llegamos a un acuerdo y nos quedamos en una casa DE LUJO por la nada de plata. La casa era toda nuestra con todo incluído, realmente espectacular, creo que fue la noche en que mejor he dormido de los 9 meses que he pasado fuera de Chile. E incluso me atrevería a decir que la cama y las almohadas y las sábanas fueron las mejores de mis últimos años. O quizá era sólo el cansancio del viaje.

Chochas en nuestra casita


Amanceciendo al siguiente día - domingo, día de regreso a Auckland - emprendimos rumbo a unas cuevas que no pudimos visitar yendo al norte, pero que esta vez si pudimos recorrer. El tema de las cuevas, como les contaba cuando fui a Waitomo, es bien exclusivo. Todas las cuevas pertenecen a quien le pertenece el territorio de la superficie que creo es en su totalidad a familias maoris. Por eso todos los guías turísticos también son maoris. Porque todo "queda en la familia". Y la chica que nos tocó era ultra simpática. En la entrada nos pusimos a conversar de todo el viaje que habíamos hecho y de lo que todavía nos quedaba por recorrer. Entre conversa y conversa, nos mostró un árbol kauri de sólo 16 años (el kauri es el árbol nativo de Nueva Zelanda, súper resguardado por el gobierno). Entrando a la cueva, chao fotos y ¡hola Glow Worms! Hermoso. Fotos del exterior:

Tierno


Las regias


Kauri bebé de 16 años


Saliendo de la cueva, pasamos a Opononi, un pueblito de la costa oeste a tomarnos otro helado gigante de ¡¡¡$2.50!!! para luego dirigirnos directamente al bosque Waipoua a conocer al famoso Kauri más viejo de toda NZ, el Tane Mahuta ("dios del bosque" en maori), de unos 2 mil años de edad, 51.5 metros de altura y al menos entre 10 y 12 personas para abrazar su tronco. Helo aquí:

¿Nos alcanzamos a ver?


Después del kauri vimos una cascadita por ahí y retornamos a la ciudad y a la rutina.

Un viaje realmente espectacular, de los mejores que he vivido en NZ.

Hasta la próxima. Se viene el último capítulo de New Zealand pronto...

Y recuerden dejar su comentario, siempre es bueno el feedback.

Cascada Piroa